RUTA DEL AGUA 2, PANEL 10: MOLI DE BAIX
Junto con el Molino de Dalt, forma parte de las antiguas propiedades del Conde de Faura.
Este molino fue vendido a mitad del siglo XIX a la familia Garcés.
Fue transformado en aserradero a principios del Siglo XX, aunque posteriormente volvió a su uso habitual como molino de granos, hasta su cierre definitivo en la década de los 50.
En este molino si que se empleo energías alternativas a la hidráulica, como energía eléctrica e incluso un motor a gasoil procedente de un antiguo camión, datos explicables porque tenía que mover dos muelas con el mismo caudal que el molino de Dalt, que solo movía una.
Se conserva en buen estado toda su maquinaria de moltura, siendo la cubierta del mismo igualmente la que está en parte en ruinas, aunque no afecta a fecha de hoy el espacio ocupado por la maquinaria del molino.
El molino, para su funcionamiento, utiliza el agua de la fila de Faura.
También se caracteriza por tener un salto de agua con un desnivel de 5 a 6 m.



